"Si yo la hubiese tenido a usted, solo estando ciego, sordo o imbécil la habría dejado por otra"
Esa frase marco mi existencia ajajaja, o quizás fue el tono de voz.
Basado en sus estudios del ser humano, el proceso de la socialización consiste en ocho etapas principales. Erikson basó su teoría después de haber realizado un estudio intenso con niños y adolescentes de diferentes clases sociales. Cada una de estas etapas de acuerdo a Erikson envuelve una crisis social psicológica la cual debe ser resuelta satisfactoriamente antes de que el individuo avance a la próxima etapa. Las etapas de Erikson se comparan con la construcción de un edificio de ocho pisos el cual debe tener estructuras fuertes en sus bases para que pueda soportar el peso de los ocho pisos sin problema.
1. Confianza vs. Desconfianza
Esta etapa o período abarca desde el nacimiento hasta la edad de uno o dos años. Erikson asegura que en este periodo de la infancia si el niño recibe los cuidados en cuanto a alimentación y otras necesidades básicas propias de esta edad y se siente amado por sus padres ó las personas que lo cuidan, el niño crece seguro de si mismo y adquiere la confianza y optimismo que necesita para desarrollarse debidamente. Si esos cuidados y el amor no son proveídos en esta etapa el niño crece inseguro sin confiar en si mismo ni en otras personas.
2. Autonomía vs. Verguenza
La segunda etapa de Erikson ocurre durante la edad temprana infantil y abarca desde el año y medio ó dos años hasta la edad de los tres o cuatro años y medio. El niño que recibe la atención apropiada por parte de sus padres en esta etapa adquiere control en si mismo y se siente orgulloso de sus pequeños logros en vez de sentirse avergonzado. Autonomía en este caso no se refiere a un absoluto control de su voluntad pero al menos los niños que superan esta etapa con éxito son más independientes, tienen iniciativa propia y desarrollan su voluntad en cuanto a lo que quieren y no quieren hacer. Esta es la etapa normal de los berrinches y llantos cuando sus padres no pueden complacerlos y dejarlos hacer su voluntad. Un ejemplo de como un niño puede desarrollar autonomía a esta edad es permitiéndole que escoja los zapatos que quiere usar, elegir el color de su camisa o cual tipo de galletitas quiere comer. Si al niño en esta edad no se le dan alternativas sobre mínimas cosas que el puede decidir el niño se frustra y se siente avergonzado y su carácter y voluntad propias no se desarrollan adecuadamente.
3. Iniciativa vs. Culpabilidad
De acuerdo a Erikson esta etapa comienza a los tres años y medio o cuatro y termina cuando el niño entra a la escuela primaria. Erikson llama esta etapa “la edad del juego”. Durante esta etapa el niño aprende a compartir con otros, desarrolla su imaginación y su fantasía al jugar. Aprende a seguir las reglas de los juegos y a tomar el liderazgo cuando juega con otros. Si el niño es frustrado o restringido en sus juegos y actividades durante esta etapa de juego, se siente culpable y se vuelve temeroso e incapaz de tomar la iniciativa, se vuelve dependiente de sus padres y no desarrolla su imaginación y creatividad a travez de las fantasías normales que tienen los niños a esta edad.
4. Competencia vs. Inferioridad
Erikson marca esta edad desde que el niño empieza a ir a la escuela hasta que termina su educación intermedia (14 años aproximadamente).
En esta etapa el niño aprende lo básico de la vida que necesita para llegar a ser un adulto funcional y competente. De acuerdo a Erikson aquí es donde el niño comienza su relación con sus amigos y sigue las normas sociales propias de esta edad. En esta etapa también aprende a como seguir las reglas de los juegos y puede jugar en equipo y practicar deportes que contengan reglas definidas. En esta etapa el niño entiende que debe aprender ciertos conocimientos académicos tales como estudios sociales, desarrolla sus habilidades cognitivas para aprender aritmética y las reglas de ortografía y gramática y se interesa por la lectura. A esta edad comprende que hacer la tarea es su responsabilidad y desarrolla auto disciplina la cual lo ayuda a comportarse bien en la escuela, a ser mas sociable con sus amigos y en su hogar y acatar las reglas impuestas por sus padres las cuales aplica en cada uno de los ambientes en los cuales se desenvuelve a esta edad. Si el niño no superó con éxito las etapas anteriores, al llegar a esta etapa se siente dudoso acerca de su futuro y se le forman complejos de inferioridad y se llena de culpa y de verguenza por no poder adaptarse socialmente y actuar como los niños de su edad.
5. Identidad vs. Confusión
Durante la quinta etapa del desarrollo psico-social el niño se ha convertido en un adolescente de trece o catorce años y esta etapa continua hasta los veinte años de edad. Si el adolescente a esta edad ha superado las otras etapas sin frustraciones de ningún tipo el aprende a contestarse a si mismo satisfactoriamente quien es él o ella como individuo. Sin embargo aún los adolescentes mas maduros experimentan cierta confusión sobre su identidad, muchos adolescentes aqui se rebelen y hasta pueden incurrir en problemas menores de delincuencia por esa confusión temporal de identidad que experimentan a esta edad. Erikson cree que un adolescente maduro desarrolla su conciencia de lo que es bueno y malo para su persona y su lógica lo guía a desviarse de la delincuencia y adopta un comportamiento social adecuado. El adolescente busca guianza de las personas que los inspira y gradualmente desarrolla sus ideales para ser un adulto exitoso. En esta etapa el adolescente prueba diferentes maneras de vestir y de adaptarse a la sociedad hasta que encuentran el ambiente en el que se sienten confortables. Si el adolescente no encuentra su identidad en esta etapa se convierte en una persona que quiebra las reglas de la sociedad, o desarrollan un carácter débil y permiten que malas influencias los guíen por caminos inapropiados y pueden llegar a desarrollar un comportamiento antisocial.
6. Intimidad vs. Soledad
El éxito del adulto joven es experimentar la intimidad con su pareja, lo cual hace posible que se desarrolle por medio de una relación auténtica y genuina lo cual los conducirá a tener un matrimonio feliz cuando llegue el momento.
7. Generosidad vs. Introversión
En la edad adulta, el desarrollo social del individuo se centra en la generosidad de la persona con respecto a su matrimonio y en su rol de padre. Aquí es donde el individuo desarrolla un sentido de trabajar productivamente para llevar un matrimonio feliz y criar a sus hijos efectivamente.
8. Integridad vs. Desesperación
Si las crisis psico-sociales anteriores a ésta han sido resueltas exitosamente el adulto ya maduro desarrolla un máximo grado de madurez. El confía en su independencia y trabaja fuerte por tener un rol aceptable en su vida. Quiere realizarse como persona que no se siente culpable y desea conquistar su felicidad a toda costa. Está orgulloso de lo que ha hecho en su vida, los hijos que procreó, de su trabajo, profesión y pasatiempos. Si una o mas de una de las etapas anteriores del desarrollo social no se resolvieron efectivamente el adulto ya maduro vuelve su vista atrás con frustración y disgusto por lo que ha logrado hacer en su vida. Esta es una etapa de revisión del individuo donde el adulto trata de reparar daños de los cuales se siente culpable en su vida pasada.
La teoría freudiana de desarrollo es la mas diferenciada y especifica, ya que no solo sigue las particularidades del instinto sexual en cada edad, sino que abarca también los aspectos cognoscitivos dentro de la personalidad total.
En cuanto el niño crece, su Yo, a partir de la forma rudimentaria del recién nacido, se va diferenciando a través de etapas cuyas características son el resultante de tendencias necesidades del orden instintivo. Estas tendencias, son llamadas libidinales, que se originan bajo una zona erógena determinada y un modo especifico de la relación del objeto. En el cuerpo, las zonas erógenas, son las distintas regiones del cuerpo, cuya excitación produce la satisfacción libidinal y la relación del sujeto y su mundo, en especial, la del niño y su madre, y luego, la del niño y su familia. Simultáneamente, él Yo, y en Superyo se esbozan y se desarrollan paralelamente, en relación a la maduración pulcional o instintiva.
La teoría psicoanalítica del desarrollo, comprende cinco etapas: la oral, que va desde el nacimiento hasta los doce meses; la anal, que va desde los doce meses hasta los 3 años; la fálica, desde los 3 años hasta los 5; el periodo de latencia, desde los 5 años hasta la pubertad, y por ultimo, el comienzo de la etapa genital, y adolescencia.
Etapa oral:
Desde el nacimiento, la fuente primaria de placer es la región bucal, ya que la alimentación y los cuidados de la succión, son la clave de este periodo. Según Freud, la tendencia del niño, es a colocar en su boca cualquier objeto que caiga en sus manos, a chuparse los dedos, y aun a calmarse cuando los chupeteos independientes de la alimentación, durante el primer año de vida, queda demostrada en la tendencia del niño a llevarse a la boca, cualquier objeto.
Etapa anal:
Esta etapa, comporta dos faces, una expulciva y otraretentiva; la zona erógena dominante es la región anal, que abarca los órganos de evacuación fecal y urinaria, como también las nalgas. Por lo general, durante esta fase comienza la educación para conseguir que el niño controle estas funciones. La región anal, se convierte en el centro de experiencias gratificadoras y frustrantes. Los mecanismos por los cuales estas experiencias afectan el desarrollo de la personalidad son similares a los de la etapa oral.
Ha otras adquisiciones importantes alrededor de estas edades, como la de realización de la marcha y el progresivo dominio motor, que señala un camino hacia una cierta independencia. Unido a esto, están los comienzos de socialización, que no solo estaban implicados en la consecución de los hábitos de limpieza, sino que son también demandas que señalan la maduración del aparato psíquico, del Yo y del Superyo. Esto acompaña la aparición de nuevos sentimientos como la vergüenza y la repugnancia.
Etapa fálica:
Durante esta fase, el pene en el varón, y el clítoris y los genitales externos de la niña, pasan a ser las zonas erógenas dominantes. La experimentación y la curiosidad sexual, se acompaña de sensaciones por lo general placenteras, que en el varón se manifiestan con maniobras masturbadoras, en tanto en la niña, pasan mas frecuentemente inadvertidas, y con un menor grado de conciencia, puesto que pueden darse uniendo o frotando fuertemente sus piernas.
Las diferencias sexuales acompañan tanto al por parte del niño, como de la niña, la valoración del pene, y su no existente en la niña, que ella lo ve como un defecto.
Según la teoría psicoanalítica, dada al pene, crea en varón, temores con respecto al daño, o a su perdida, como castigos por los deseos sexuales, que este es el llamado complejo de castración. En cuanto a la niña, según Freud los mismos descubrimientos con respecto a las diferencias de sexo, llevan a la envidia del pene, el deseo de ser un varón, que crea el sentimiento de haber sido un castigada o castrada.
Otro hecho fundamental en esta etapa del desarrollo son las relaciones amorosas con ambos padres. La elección del amor, se realiza sobre la figura parental del sexo opuesto, y es así, como se convierte el complejo de Edipo en el factor capital de la maduración sexual.
Periodo de latencia:
En esta etapa, que llega hasta la pubertad, según Freud alrededor de los 6 a 8 años, el desarrollo sexual pasa por un periodo de detención o una regresión que en ambos casos, es más favorable, que recibe el nombre de periodo de latencia.
Es el Superyo el que a consecuencia de su evolución, se halla mas organizado, lo mismo que Yo, e impone principios morales que hacen posible la adquisición de la cultura, el desarrollo de amistades, valores y roles sociales.
Etapa genital:
Después del periodo puberal, que va desde los 10 años, hasta el comienzo de la pubertad, en edades que varían entre los 12 o 13 años. Esta etapa, es considerada en la teoría psicoanalítica en ultimo escalón en la teoría psicoanalítica de la persona.
Con todo niño o niña que a llegado a la pubertad se halla en buena medida dependiente de aquellos cambios físicos que observan en congéneres de mayor edad; el rol sexual de la masculinidad o la feminidad.
Con la llegada de la pubertad, los cambios físicos y el empuje hormonal que los provoca, y la madures genital, no implica aun la madurez mental.
Según Piaget, alrededor de los 11 años, el niño se libera de lo concreto, puede pensar en el pensamiento formal y el razonamiento hipotetico-educativo.
Lo que implica mayor conflicto es cuando es a completado la pubertad, y se inicia la adolescencia; el adolescente, esta situado entre la infancia y el ser adulto, en varios sentidos, además de la elección del objeto amoroso, que este primer amor, suele ser a causa de un sentimiento apasionado que tiene gran importancia en el desarrollo del adolescente.
Según Freud, el complejo de Edipo, es transmitido a través de la especie; que es un conjunto de organizado de deseos y sentimientos amorosos hostiles, que el niño o la niña experimentan con respecto a sus padres.
El complejo de Edipo, según el psicoanálisis es vivido en el niño entre los tres y los cinco años de edad durante la etapa fálica del desarrollo.
El complejo de Edipo en el varón:
El niño esta en permanente contacto con su madre desde siempre, y al llegar este niño a la etapa fálica, los deseos incestuosos hacia la madre se acrecientan y el niño la desea para él, como objeto de amor y el padre pasa a ser visto entonces como un rival superior para el amor de la madre.
Al aumentar la rivalidad con el padre, el niño desea en su fantasía quitarle al padre su genitalidad. Esta situación ediptica es resuelta a través de la identificación del niño con su padre, es decir que el niño toma para sí aquellos aspectos del padre, que hacen que este sea un rival superior para el amor de la madre. De este modo, a través de la identificación con el padre, el niño pasa a ganar en su fantasía el amor de la madre.
El complejo de Edito en la niña:
Al igual que en el niño, la niña tiene un intenso vinculo pucional con la madre.
Freud en la ultima modificación importante de sus opiniones acerca del desarrollo ediptico en las niñas, indico que la mujer solo a la normal situación ediptica positiva después de que a superado un periodo anterior, que es regido por el complejo de Edipo negativo. A este primer momento del vinculo de la niña con la madre, se lo llamo fase preediptica de apegamiento con la madre.
En función al desengaño, Freud vio que la niña sufre al darse cuenta de que su madre carece de pene; es entonces cuando surge la envidia por el pene y el deseo de tenerlo.
Durante la fase anal, la niña descubre sensaciones placenteras en su área del clítoris, y al entrar en la etapa fálica, ella pasa a interesarse por el sexo del padre, y a partir de aquí, es cuando la niña empieza a tener rivalidad con la madre por parte del padre.
Es este el tiempo la rivalidad con la madre por tener al padre solo para ella se asocia de perder el amor de la madre inversa abandonada por ella. Es este el momento en que la niña desea inconscientemente desplazar a su madre y desea obtener un hijo de su padre como regalo
La forma por la cual se resuelve este complejo en la niña, es similar a la del niño, a saber, a través de la identificación con los padres. La niña se identifica con los aspectos de la madre, y de este modo, pasa a ganar en su fantasía el amor del padre.
La existencia del complejo de Edipo es atribuida por el ala visesuxualidad que es originaria del niño. El varón según Freud, no posee solo una actitud ambivalente hacia el padre y una elección tierna hacia la madre, sino que se comporta también simultáneamente como una niña.
La forma de resolver este complejo, es que en el caso de la niña, esta se identifica con los aspectos de la madre y así, gana en su fantasía el amor del padre, y en el caso de niño, este se identifica con algunos aspectos del padre y así pasa a ganar el amor de la madre.
La importancia que tiene la identificación del sujeto, con respecto al complejo de Edipo, es que el niño, necesita identificarse con el padre para poder identificar su identidad sexual, porque de ser contrario el niño, será homosexual y en el caso de la niña, es similar a la del niño, esta necesita identificarse con su madre, par poder establecer su verdadera identidad sexual.
La topografía del aparato psíquico, dice que la teoría que no tiene la particularidad del considerar los actos psíquicos, de la misma manera que lo hace la psicología clásica. El psicoanálisis dice que la vida psíquica es la evolución de fuerzas elementales.
Freud, creo la metapsicologia, que es la estructura hipotética, que le sirvió para ir colocando los distintos métodos estructurales de su teoría en un conjunto coordinado y como no podía encontrar o explicar el origen de los síntomas neuróticos, hizo la estructuración y concebio ese espacio en que actuarían dinámicamente las distintas fuerzas psíquicas.
El sistema metapsiquico de Freud, cumple los requisitos de que es una topografía hipotética del aparato psíquico, pero este caso hipotético, no quiere decir, que se concibe la posibilidad de que la psiquis este dividida en tres planos delimitados con mayor o menor rigurosidad, también se debe considerar que son fuerzas o cargas energéticas que se desplazan en una cierta forma y que tienen un tipo de vibración especifico, y todas van a estructurar los tres sistemas que Freud denomino y dividió topográficamente en inconsciente, preconciente y consciente. Dentro de estos tres campos, se considera la existencia tres instancias, que actúan en distintos planos y que adquieren las características de ese nivel, de la actividad psíquica, que son: él ello, él yo y el superyo.
En sistema inconsciente:
El inconsciente, se puede establecer por el contenido y el modo de actuar.
El contenido son las manifestaciones psíquica externa de un instinto que se expresa por modificaciones motoras y secretoria, que se viven como las emociones, decir que en el inconsciente, existen elementos instintivos que se presentan traducidos al consciente.
El modo de actuar del inconsciente, se lo denomina proceso primario, ya que es la primera forma de actuación, es decir, la más primitiva del psiquismo.
En el inconsciente, hay que tomar en cuenta los mecanismos de desplazamiento, la condensación, la proyección, y la identificación ya que estos son los que se encuentran en el proceso primario.
El desplazamiento consiste en la movilización y el cambio de lugar una carga psíquica
La condensación consiste en la unión de varios elementos separados que tienen una determinada afinidad entre sí.
La proyección se produce generalmente en la paranoia en el que el sujeto proyecta sus impulsos agresivos sobre otro, y después se siente perseguido y acosado por esos emociones que él proyectó.
La identificación es una manifestación psíquica general, que en todo mamento nos identificamos con alguien, que mediante ese proses o una persona se considera en cierta medida semejante a otra. Un ejemplo claro, ser, que el niño, copia el carácter de actuar de su padre.
Tanto la proyección, como la identificación son modos del desplazamiento que en el primer caso, se crea, de un objeto al sujeto, mientras que en una proyeccion va del sujeto al objeto. Una ejemplo, seria, que aun persona llamada Víctor, va en su bicicleta y sin querer se cae, él va a sentir todas las sensaciones de la caída.
Las características que el inconsciente tiene en sus modos de actuar, que reúnen un conjunto en el proceso primario y son:
Ausencia de cronología.
Ausencia de concepto de contradicción
Lenguaje simbólico
Igualdad de valorespara la realidad interna y externa
Predominio del principio de placer
En el inconsciente, la cronología, no existe como tampoco rige en los sueños. El inconsciente, al no tener un sentido cronológico, no reconoce el pasado, el presente, ni el futuro.
El inconsciente tampoco tiene un concepto definido de contradicción. Sin objeción a la realización a la coexistencia de sucesos antintetico y sus elementos no están coordinados y las contradicciones se dan al mismo tiempo, manteniendo su plena vivencia, sin excluirse, aun cuando sean de signo contrario.
Cuando el inconsciente tiene que decir, lo expresa en una forma simbólica, o sea, utilizando símbolos, por ejemplo, una persona sueña que dos personas se encuentran en una plaza y se ponen a charlar, pero no están hablando, están empleando símbolos.
La realidad interna que tienen los psicoticos y los neuróticos tiene tanto o aun más valor que la externa. El psicotico, que es el que vive la fantasía de ser mujer, tiene en ella que es más valedero que su verdadera personalidad. También el psicotico que se cree millonario vive una realidad más valedera que la externa.
El hombre normal aprende a esperar y a acomodarse para conseguir una satisfacción instintiva, en cambio, el neurótico y el psicotico, que se encuentran dominados por el proceso primario, no pueden soportar el displacer.
Por lo tanto en el inconsciente pueden considerarse en forma hipotética, una parte compuesta por elementos que se hallan temporalmente en él y están por consiguiente sometidos a sus leyes, pero que en cualquier momento pueden hacerse conscientes.
El sistema preconsciente:
En la topografía de hipotética del aparato del aparato psiquico, que fue creada por Freud, el sistema preconsciente se halla entre el inconsciente y el consciente.
El preconsciente esta relacionado con la realidad externa y con el inconsciente, y esta es la razón por la cual durante el trabajo onírico se usan sucesos reales, una idea concebida en estado de vigilia para expresar un deseo inconsciente.
Así como el sistema inconsciente esta regido, por el proceso primario, el preconsciente tiene leyes propias que constituyen el proceso secundario que comprende:
La elaboración de una sucesión cronológica en las representaciones.
El hallazgo de una correlación lógica.
La repleción de lagunas existentes entre ideas asistidas.
La introducción del factor causal, es decir, la relación coexistente y sucesión entre los fenómenos: relación causa-efecto.
Durante el sueño, esta tarea se cumple en el preconsciente, como sucede en los estados de vigilia en los que esta actividad constituye el acto de pensar.
El sistema consciente:
El consciente es un órgano de percepción para las impresiones que nos absorven por el momento y debe ser considerado como un órgano sensorial situado en él limite de lo interno y lo externo
Existe por lo tanto entre las percepciones oníricas y de vigilia una única deferencia. En el sujeto despierto la más sensible seria la superficie externa del consciente, mientras que durante esta superficie será menos permeable a los estímulos externos, aumentando en cambio la sensibilidad de la superficie interna.
Para que un acto psiquico llegue ha ser consiente es necesario que recorra todos los niveles del sistema psiquico.
En síntesis el aparato protector recibe el estímulo del exterior, lo amortigua y lo trasmite en una forma progresiva, evitando que se perturbe el equilibrio psíquico del organismo.
La localización topográfica de este amortiguador de excitaciones correspondería hipotéticamente, ya que es imposible señalar centros o zonas específicas.
4. Las instancias del aparato psíquico, él ello
Él Ello, esta integrado en su totalidad por los impulsos nerviosos, que tienen unas conexiones con lo biológico, de donde se extraen las energías instintivas que por medio de esta instancia se adquiere su exteriorización psíquica.
Todos los sectores del ello, son inconscientes, y una gran parte de el, esta constituida por los elementos arcaicos en parte de origen ontogenico y en parte de la naturaleza filogenetica, es decir que todo lo que es heredado, que se trajo consigo mismo el individuo desde el nacimiento.
Freud, a lo largo de sus estudios, modificó varias veces el concepto del ello.
Debe considerarse, que lo que antes se denominaba instinto o autoconservacion no son mas que elementos del yo, que están vinculados con la evolución encuentranse de los elementos mediadores, nuevas formaciones, que permitieran un impulso de un instinto.
Freud, en sus últimos años, renuncio en un principio a considerar la enumeración de todos los instintos (nutritivo, de confort, de conservación, sexual, gregario e hipergregaio). Se limito a tener en cuente dos instintos primarios que son: el de la vida y el de la muerte.
El primero es el que tendería a la reunión, la integración, fusión, etc., y el segundo es el que motiva el envejecimiento y la muerte. Por su finalidad la destrucción, la desintegración y el aniquilamiento, por el motivo que es desviado de cuyo organismo hacia el medio ambiente.
Los instintos son difíciles de comprender psicológicamente, ya que lo constituye un concepto limite entre lo psicológico y lo biológico y pueden ser estudiados desde ambos puntos de vista.
Lo que diferencia un estimulo biológico de uno exterior, es que resulta impocible huir de los primeros, y cuya fuente esta en nosotros mismos.
De acuerdo al sentido psicoanalítico, él termino instinto representa una tentativa de unificar lo somático con lo psíquico, que son elemento que la psicología clásica a intentado separar durante años.
Los instintos tienen características que son propias y distintivas:
Fuente de origen
Impulso
Objeto
Fin
La fuente de origen es el proceso energético, fisiológico, que se desarrolla en un órgano somático, y del que estimulo es representado en lo psíquico por un equivalente instinto.
La fuente de los instintos parece ser un proceso mucho mas complejo y de una naturaleza predominante bioquímicamente o energética
La intensidad de los instintos se mide en función de la magnitud de los obstáculos que es capas de superar para lograr su satisfacción.
El impulso de un instinto es su factor motor, que vendría a ser la cantidad de energía que representa.El objeto de los instintos es algo que pertenece al mundo exterior, y tanto puede ser una persona o cosa por la cual y con la cual en instinto alcanza su satisfacción al suprimir el estado de necesidad.
Todo instinto tiende a llegar a su fin, que es restablecer un estado en el cual deja de subsistir una determinada tensión instintiva, que es displacentera, para llegar al equilibrio tencional, luego de haber obtenido un placer.
Los instintos forman parte del Ello, que esta totalmente sumergido en el inconsciente, y por lo tanto se hallan regidos por las leyes de este sistema y en particular por el principio del placer.
El desarrollo de Yo
En el transcurso de su evolución, a medida que para por las diferentes etapas de su conformación, él yo sufre algunas transformaciones en los que respecta a su modo de actuar.
El yo reproduce las primeras percepciones luego lo hace con todos los estímulos que le llegan.
Otro de los mecanismos del yo primitivo es la tendencia a introyectar lo agradable y expulsar lo desagradable
El yo, es el primero de los periodos insustanciales, y es netamente placentero, ya que intriyecta lo que es agradable y proyecta fuera de lo que es desagradable, desde que esta íntimamente unido a ello, donde rige el principio del placer.
De acuerdo con Ferenczi, se considera que él yo pasa, en el lugar de la evolución, por cuatro fases de magia y de omnipotencia, que son los siguientes:
Fase de la omnipotencia incondicional, que correspondería a la del estado fetal
Etapa de las alusiones mágicas, este periodo es más fácil de comprobar, ya que todos los impulsos es este estado de la evolución del yo es inmediatamente satisfecho por medio la alucinaciones.
Etapa de la omnipotencia con el auxilio de gestos mágicos. Gran parte de los síntomas histéricos pueden ser considerados como el resultado de una ficción inconsciente, en la que las necesidades no satisfechas son igualmente recompensadas por medio de gestos artificiosos.
Esta etapa de la superioridad del pensamiento, parece iniciarse simultáneamente con el lenguaje, durante los periodos anteriores solo estaba integrado por sonidos articulados a los cuales se les atribuía una significación mágica.
Todas estas etapas mágicas del yo, desaparecen casi en su totalidad cuando son sustituidas por el sentido de la realidad, pero en este sentido puede fracasar en las alucinaciones típicas, que son, por ejemplo en el caso de los exploradores sedientos que, en medio del desierto ven un oasis.
Él yo tiene dos funciones importantes, que son el examen de la realidad y el trabajo de síntesis.
En examen es todo impulso emotivo que procede del ello, pero su acción depende completamente del yo.
La tarea fundamental del yo, es percibir y atribuir y al mismo tiempo establecer si lo percibido se encuentra en el mundo interno o en el externo.
El Superyo: Este superyo, es el resultado de la incorporación dentro del yo de los mandatos prohibitivos de los padres, y según Freud, la internalizacion de la compulsión externa.
El superyo en sus primeros estados pertenece al yo, pero gradualmente se va diferenciando de este, y sin que el sujeto normal lo perciba como un elemento definido, tal como ocurre en la neurosis obsesiva, por dar un ejemplo.
En la constitución del superyo, no solo se interviene un núcleo que corresponde en general al padre o algún sustituto, sino también, otro núcleo materno más tolerante.
Las funciones del superyo, son: la autoobservacion, la conciencia moral, la censura onírica, la influencia principal en la represión y el enaltecimiento de los ideales.
Otro tipo de superyo, fácil de diferenciar estudiando la historia infantil de la persona, es el denominado superyo, por identificación negativa, y que es el reflejo, con rasgos contrarios, de la personalidad de los padres.
Todo ser humano, dispone de una cantidad determinada de fuerza pulciva sexual, que podrá ser aumentada o disminuida por la acción de diversos factores que pueden ser vividos para su clasificación intra y extrapsiquica.
El concepto psicoanalítico de la sexualidad es lo que ha provocado mayor resistencia en todos los ambientes. Esta resistencia, esta influida, en su mayor parte, por la educación cultural, que tiende a rechazar la satisfacción instintiva, lo cual explica que la sociedad adopte una actitud hostil, frente a este concepto, ya que la reprobación ética y moral de los instintos sexuales ha conducido la identificación de todo lo sexual con lo sucio e indecente, malo, y demoniaco.
En síntesis, se puede decir que para el psicoanálisis, el termino sexual denota la función general de obtener un placer.
Joachim Kroll nació en Hindenburg, Alemania. Sólo fue tres años a la escuela y nunca aprendió a leer ni a escribir. Su madre, que era viuda, falleció cuando él era un adolescente. A raíz de su muerte, sus cinco hermanos y hermanas fueron separados y, con el tiempo, perdieron el contacto con Joachim.
A saber qué razones se aunaron para que este hombre pequeño, común y corriente se convirtiera en asesino en serie y caníbal. En 1955, a la edad de 22 años, Joachim acechó a Irmgard Strehl, de 19 años, cuando ésta iba por una carretera rural cerca de la ciudad de Walstedde. Irmgard fue asesinada por estrangulación y luego violada, un destino que correrían todas las mujeres que fueron víctimas de Joachim. Su cadáver fue encontrado a varios metros de la carretera.
Durante cuatro años, los extraños impulsos que llevaban a Joachim a matar y a violar permanecieron latentes. Luego, en rápida sucesión, volvió a las andadas, dos veces en un mes. Las víctimas fueron Klara Tesmer, de 24 años, y Manuela Knoot, de 16. Fue al matar a Klara cuando a Joachim le empezó a gustar la carne humana. Cuando se encontró su cadáver en un bosque cercano, la policía se quedó horrorizada al ver los grandes trozos de carne que le habían arrancado de los muslos y los hombros. Años después, Joachim reveló que había envuelto la carne en un papel y luego se la había comido en la cena. Desgraciadamente, un tal Heinrich Ott fue arrestado y acusado del asesinato de Klara. A la espera del juicio, Ott sufrió una depresión aguda y se ahorcó.
En 1962, Joachim volvió a actuar. Su primera víctima fue Petra Giese, de 13 años. Dos meses después, mató a Monika Tafel, de 12 años. Ambas, originarias de la región de Bruckhausen, habían sido asesinadas por estrangulamiento, y después violadas. De nuevo, se encontraron signos de canibalismo.
Dos hombres inocentes fueron arrestados, declarados culpables y encarcelados por estos asesinatos. Vinzenz Kuehn, un conocido pederasta, pasó seis años en prisión por el asesinato de Petra Giese. Walter Quicker, un hombre que amaba a los niños, pero que nunca había tocado a uno solo, fue declarado sospechoso del asesinato de Monika Tafel. Como no había ninguna prueba en su contra, fue liberado. La mujer de este hombre totalmente inocente se divorció de él por el incidente. Sus amigos y conocidos le hicieron el vacío. Unos meses después del asesinato, se colgó en el mismo bosque donde se había encontrado el cadáver de Monika Tafel. Tres años después de estos crímenes, Joachim volvió a matar.
Estaba buscando una víctima femenina en Grossenbaum cuando se topó con una pareja que había aparcado en un callejón conocido por ser refugio de enamorados. Hermann Schmitz y su novia, Marion Veen, se estaban besando en el asiento delantero de su automóvil. Joachim se puso delante del vehículo y empezó a mover los brazos como loco. Creyendo que este hombre obviamente agitado tenía algún problema, Schmitz salió del automóvil. Joachim le asestó varias puñaladas. Marion, quien entendió lo que estaba pasando rápidamente, se pasó al asiento del conductor y puso el vehículo en marcha. Joachim logró apartarse de un salto en el último momento. Corrió hacia los matorrales y desapareció, en medio de la noche. Marion colocó una horquilla debajo de la corneta para que esta no parara de sonar, esperando así llamar la atención. Entre tanto, detuvo el vehículo y corrió al lado de Hermann. No había nada que pudiera hacer. Estaba muerto. En septiembre de 1966, Joachim asesinó y violó a Ursula Rohling, de 20 años. Inmediatamente se sospechó de su novio, Adolf Schickel, la última persona vista en su compañía. Aunque fue arrestado, después lo dejaron en libertad. Adolf tuvo que hacer frente a las burlas de sus amigos y vecinos, que estaban totalmente convencidos de su culpabilidad. Cuatro meses después de recuperar su libertad, se llenó los bolsillos con piedras y se ahogó en un río cercano.Joachim siguió asesinando.
En Bredeney, engañó a una niña de cinco años, Ilona, consiguiendo que se subiera a un tren. Al cabo de veinte millas, ambos bajaron del tren. Joachim la estranguló y violó, y luego se llevó partes de su cadáver. A este hombre enloquecido no le importaba la edad de sus víctimas. Llamó a una puerta elegida al azar. Cuando Maria Hettgen, de 61 años, abrió, murió a puñaladas. Poco después, Jutta Rahn, de 13 años, corrió la misma suerte. Se sospechó que un hombre llamado Peter Schay, sobre el que la policía estaba investigando, era el asesino, principalmente porque tenía el mismo grupo sanguíneo que el asesino. No obstante, como no había pruebas de que hubiera participado en el asesinato, se le dejó libre.
Durante varios años, los amigos y vecinos de este hombre inocente le hicieron el vacío, hasta que Joachim confesó haber asesinado a Jutta. En 1976, a Oscar Muller, de Laar, Alemania Occidental, su vecino de la puerta de al lado le dijo que el inodoro de su piso estaba atascado. Oscar fue a verlo con la idea de arreglarlo. Se quedó horrorizado al darse cuenta de que en el inodoro flotaban diminutos trozos humanos. Salió del edificio y rápidamente encontró a un agente de policía. En el barrio había varios policías porque esa misma mañana había desaparecido de un parque cercano Monika Kettner, una niña de cuatro años. Un agente acompañó a Oscar, echó un vistazo al inodoro y llamó a sus superiores. Un grupo de detectives fue a ver a uno de los vecinos de Oscar, Joachim Kroll, para registrar su piso.
En su frigorífico encontraron trozos de carne de la niña desaparecida. En el congelador, descubrieron más trozos de carne humana bien empaquetados. El asesino era consciente de que sus 21 años de asesinatos iban a concluir. Confesó todos los asesinatos que recordaba, pero admitió que había muchos otros de los que no se acordaba.
La policía cree que no pasó un solo año en que no se cobrara una víctima, aunque no se acordara de todas ellas. Mientras contaba con todo lujo de detalles los crímenes de los que se acordaba, Joachim contó con toda tranquilidad como conoció a Gabriele Puettmann en un banco de un parque. Tenía la intención de matarla y violarla pero cuando le enseñó fotos pornográficas, Gabriele saltó y se fue corriendo. Gabriele nunca le habló a sus padres del incidente pero cuando, once años después, fue nombrada en la confesión de Joachim, se dio cuenta de lo afortunada que había sido al lograr escapar de las garras de uno de los caníbales más conocidos de Alemania. Como en Alemania Occidental no existía la pena capital, la máxima pena a la que pudo ser condenado Joachim Kroll fue cadena perpetua.
Edmund Emil Kemper nació el 18 de diciembre de 1948 en California. Como la mayoría de los asesinos recurrentes, se crió en el seno de una familia conflictiva cuyos padres reñían constantemente y que con el tiempo terminarían divorciándose. Criado por una madre terrible, que no vacilaba en encerrarlo en el sótano de su casa, Edmund Kemper se vuelve muy tímido y se aísla más y más. Sueña con vengarse e imaginando juegos mórbidos en los cuales tienen un papel esencial la muerte y la mutilación. Nadie toma en serio sus fantasías morbosas, ni siquiera cuando a los ocho años juega a la silla eléctrica o a la cámara de gas con su hermana, desempeñando él papel de víctima mientras su hermana hacía de verdugo y lo ejecutaba.
Su primera víctima es el gato de la familia. Le entierra vivo y le corta la cabeza, la cual lleva orgulloso a casa, donde la exhibe en su cuarto como un trofeo.
Es incapaz de expresar cualquier sentimiento de afecto y sus compañeros evitan su presencia, pues les asusta la manera en la que Kemper les mira fijamente, sin pronunciar palabra.
A los 13 años mata a su segunda víctima de sus experimentos, otro gato. Mata al animal a machetazos y su madre descubre los restos del animal ocultos en el armario. Le había cortado el cráneo para exponer el cerebro y luego lo apuñaló innumerables veces.
En 1963, su madre lo manda a vivir a la granja de sus abuelos paternos, que viven en un rancho de California. Es allí a los 16 años de edad, cuando dispara contra su abuela con un rifle del calibre 22 y luego la apuñala una y otra vez para desahogar su ira, porque según él, era más estricta y le imponía más castigos que su propia madre. Después le pegó un tiro a su abuelo y dejó el cadáver tendido en el jardín. Tras estos crímenes, llama a su madre desconcertado para informarla. Cuando los policías le interrogan sobre los motivos, responde: "Solo quería saber lo que se sentía matando a mi abuela".
Las autoridades lo internaron en un hospital de alta seguridad en Atascadero. En 1969 pese a la oposición de los psiquiatras, lo soltaron cuando tenía 21 años, para ponerlo de nuevo al cuidado de su madre.Para aquel entonces ya medía 2,05 metros de estatura y pesaba unos 135 kilos.
El "gigante asesino" no elegía sus víctimas al azar, las somete a un cuestionario escrupuloso preparando con anterioridad una lista de características físicas y morales de sus futuras víctimas. Es absolutamente necesario que corresponda a la imagen que tiene de las estudiantes que su madre le había prohibido frecuentar. En mayo de 1972 recogió en su coche a dos autostopistas de 18 años, las llevó a un sitio apartado y allí las mató a puñaladas. Luego, trasladó los cuerpos a casa de su madre, les sacó fotografías con una Polaroid, las descuartizó y les cortó la cabeza, al día siguiente entierra los cadáveres en las montañas cerca de las inmediaciones y arroja las cabezas a un barranco.
En septiembre de 1972, cuatro meses después mata a otra joven de 15 años de una manera similar, recogiéndola cuando hacía autostop, estrangulándola, violando el cadáver y llevándoselo a casa. Mientras se entregaba a esta orgía criminal acudió a una de las evaluaciones psiquiátricas a las que debía someterse con regularidad, y fingió tal lucidez que según los peritos que lo examinaron, ya no representaba una amenaza para sí mismo ni para los demás. Ese día llevaba en el maletero de su coche la cabeza decapitada de su víctima más reciente.
Ed espera otros cuatro meses antes de volver a matar. En febrero de 1973, amenaza a punta de pistola a otra estudiante para que se meta en el maletero, antes de llegar a su casa la ha matado, coloca el cadáver encima de su cama y lo viola. Desmiembra el cuerpo en la bañera y arroja los restos al mar, la cabeza la entierra al pie de la ventana del cuarto de su madre.
En febrero de 1973, otras dos chicas caen bajo los golpes del "gigantón de Santa Cruz". Kemper amontona los cadáveres en el maletero y regresa a casa de su madre, donde cena tranquilamente. Luego baja a decapitar los cuerpos.
Finalmente Kemper mata a su madre a martillazos mientras dormía, antes de decapitarla y de violar su cadáver. Más tarde pone la cabeza de su madre sobre la repisa de la chimenea y le lanza flechitas mientras la insulta. Esa noche telefonea a una amiga de su madre y la invita a cenar. Tan pronto como se sienta la golpea, la estrangula y la decapita.
Tras esto decide entregarse a la policía. El objetivo principal había desaparecido, dijo más tarde a la policía intentando explicar su decisión por entregarse. En sus confesiones posteriores reconoce que lo que más deseaba era saborear su propio triunfo sobre la muerte de los demás. Él vencía a la muerte y vivía mientras los demás morían. Esto actuaba sobre él como una droga, empujándolo a querer cada día más gloria en su victoria personal a la muerte. En vida, la muerte siempre estaba con él.
Al preguntársele como reaccionaba cuando veía a una muchacha bonita en la calle, contestaba: Un lado de mí, dice, "que chavala tan atractiva, me gustaría hablar con ella, salir con ella", pero otra parte de mí se pregunta cómo quedaría su cabeza pinchada en un palo.
Edmund Kemper fue declarado culpable de ocho asesinatos en primer grado. Cuando le preguntaron qué castigo pensaba que merecía, contestó que "la muerte por tortura".
Con ocho condenas por asesinato en primer grado, Kemper escapa a la pena de muerte porque acaba de ser abolida en el estado de California, donde más tarde fue restablecida.
En 1978, Robert Ressler (psicólogo y criminólogo que acuñó el término de "serial killer"), y John Douglas (Jefe de la unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI), que en aquella época estaban haciendo un estudio sobre la psicología del asesino en serie, decidieron interrogar a Kemper en su celda de California, en dónde se encontraba cumpliendo varias condenas de cadena perpetua.
El reo aceptó entusiasmado la entrevista, y tras entregar sus armas y firmar un documento que exime toda responsabilidad a las autoridades carcelarias de lo que pueda pasar en el interior, los dos hombres se encontraron cara a cara con aquel curioso asesino de talla descomunal y tupido bigote.
Su inteligencia era como su talla, sobresaliente. Según los registros de la prisión, su cociente intelectual era de 145.
Allí les comentó que su madre siempre le había odiado, pues desde niño él se parecía a su padre. Cuando cumplió 10 años ya era un gigante para su edad, y como su madre temía que pudiera abusar sexualmente de su hermana, lo hacía dormir en un sótano que no tenía ventanas.
Recluido como un preso y obligado a sentirse culpable y peligroso cuando no había hecho nada malo, se fue obsesionando con la idea de matar. Cuando sus padres se separaron, mató y descuartizó a los dos gatos de la familia, (según los dos investigadores, la crueldad infantil hacia los animales es el rasgo principal de los tres que caracterizan la personalidad del asesino múltiple. Las otras dos son la piromanía y la enuresis o incontinencia urinaria durante el sueño).
Kemper trató una vez de entrar a formar parte de la Policía de Carreteras de California, pero lo rechazaron. (También esta característica es común en muchos de estos criminales. Si se tiene en cuenta que la mayoría de ellos son individuos fracasados y resentidos, no es de extrañar que en algún momento se ilusionen con la idea de convertirse en policías, que son los representantes de la autoridad e inspiran respeto).
Kemper les contó que posteriormente frecuentaría los sitios de reunión de los agentes y entablaba conversación con ellos, lo cual no sólo le hacía sentirse integrante del grupo sino que le proporcionaba información reservada sobre el avance de las investigaciones de sus crímenes.
Una inquietante anécdota que los investigadores relataban, es que al final de la tercera entrevista, Robert Ressler aprieta el timbre para llamar a la guardia, llama tres veces en un cuarto de hora. Sin respuesta Kemper advierte a su entrevistador de que no sirve de nada ponerse nervioso, pues es la hora del relevo y de la comida de los condenados a muerte, y agrega que nadie contestará a la llamada antes de otro cuarto de hora por lo menos: "Y si de repente me vuelvo majareta, vaya problema que tendrías , ¿verdad? Podría desenroscarte la cabeza y ponerla encima de la mesa para darle la bienvenida al guardia...".
Nada tranquilo, Ressler le contesta que esto no volvería más fácil su estancia en la cárcel. Kemper le responde que tratar así a un agente del FBI provocaría, al contrario, un enorme respeto entre los demás prisioneros. "No te imagines que he venido aquí sin medios de defensa", le dice Ressler. "Sabes tan bien como yo que está prohibido a los visitantes llevar armas", responde Kemper, mofándose.
Conocedor de las técnicas de negociación Ressler intenta ganar tiempo. Finalmente, el guardia aparece y abre la puerta, Ressler suspira con alivio. Al salir de la sala de entrevistas, Kemper le dirige un guiño y poniéndole el brazo sobre el hombro, le dice sonriendo: "Ya sabes que sólo bromeaba, ¿no?"
Condesa Isabel (Elísabeth o Elizabeth) Báthory de Ecsed (en húngaro: Batory Erzsébet) (Nyírbátor, Hungría; 7 de agosto de 1560 - Castillo de Čachtice, actual Trenčín, Eslovaquia, 21 de agosto de 1614). Isabel (Elizabeth) Báthory de Ecsed nace en una de las familias más antiguas y adineradas de Transilvania (ErdélyAnna Báthory de Somlyó, quien casó en terceras nupcias con su primo Jorge Báthory de Ecsed. Isabel Báthory era sobrina por via materna de Esteban Báthory (1533-1586), Gran Príncipe de Transilvania y rey de Polonia entre 1575 y 1586. Entre sus familiares se encuentran personajes poderosos (un cardenal, varios Príncipes y su primo Segismundo Báthory que fue Gran Príncipe de Transilvania, mediante su matrimonio con la princesa María Cristina de Habsburgo). Pasó su infancia en el castillo de los Ecsed (actualmente conocido como castillo de Čachtice o Csejte, su nombre húngaro). Se dice que a los 4 ó 5 años de edad la pequeña Isabel sufrió de violentos ataques: puede que padeciera epilepsia o alguna otra enfermedad neurológica; en todo caso, remitieron cuando aún era pequeña. en húngaro). Su nombre ha sido traducido también por Elízabeth. Fue hija que nació de un matrimonio consanguíneo, su madre
Como era corriente en la época, a los once años fue prometida al Conde Ferenc Nádasdy de Nádasd y Fogarasföld, quien le doblaba la edad. Un año después, la enviaron a vivir en el castillo de los Nádasdy, para que fuera conociendo a su nueva familia. Nunca hizo buena amistad con su suegra, Úrsula, matriarca del clan; al parecer, la joven Báthory hacía valer el rango superior de su apellido con una frecuencia que la enojaba.
A diferencia de la mayoría de mujeres (y hombres) de su tiempo, Isabel había recibido una buena educación y su cultura sobrepasaba a la de la mayoría de los hombres de entonces. Era excepcional, "hablaba perfectamente el húngaro, el latín y el alemán, mientras que la mayoría de los nobles húngaros no sabían ni deletrear ni escribir.
A los quince años, en 1575, se casó con Ferenc, que entonces contaba 26 años de edad. La ceremonia tuvo lugar con gran lujo en el castillo de Varannó; incluso se invitó al emperador Maximiliano II, que no pudo acudir. Fue Ferenc quien adoptó el apellido de soltera de su esposa, mucho más ilustre que el suyo. Se fueron a vivir al castillo de Čachtice, en compañía de su suegra Úrsula y otros miembros de la casa. El joven conde no pasaba mucho tiempo por allí: la mayor parte del tiempo estaba combatiendo en alguna de las muchas guerras de la zona (empalando a sus enemigos), lo que le mereció el apodo de "Caballero Negro de Hungría".
Ferenc e Isabel apenas se veían debido a las actividades guerreras del primero, así que no fue hasta 1585, diez años después de su matrimonio, que la condesa tuvo a su primera hija, Ana, y en los nueve años siguientes dio también a luz a Úrsula y Katrynna. Finalmente, en 1598, alumbró a su único hijo varón, Pablo.
En la gélida mañana del 4 de enero de 1604, el Caballero Negro de Hungría murió de súbita enfermedad durante una de sus batallas y dejó viuda a Isabel, que contaba con 44 años. Es aquí cuando comienzan sus supuestos crímenes. Para empezar, despidió a su muy odiada suegra del castillo, junto con el resto de la parentela Nádasdy; las muchachas a las que ésta protegía en esos momentos fueron llevadas a los sótanos y allí recibieron por fin los castigos que, en opinión de Isabel, se merecían.
Es por esta época que empiezan a escucharse rumores de que algo muy siniestro ocurre en el castillo de Čachtice. A través de un pastor protestante local, llegan historias de que la condesa practica la brujería (explícitamente, la magia roja) y para ello utiliza la sangre de muchachas jóvenes -una típica acusación muy popular en la época, similar a las que se realizaban contra los judíos y disidentes-. Es curioso observar el paralelismo con Juana de Arco, acusada igualmente de brujería cuando su poder político se consideró peligroso para el sistema establecido. Matías ordena a un primo de Isabel enemistado con ella, el conde Jorge Thurzó, que tome el lugar con sus soldados y realice una investigación. Dado que la señora de Báthory carecía de fuerza militar propia, no hubo resistencia.Según el testimonio del conde Jorge Thurzó (primo y enemigo de Erzsébet, nombrado investigador general por el Rey) cuando su hueste llegó al castillo el 30 de diciembre de 1610 no halló oposición, ni a nadie para recibirles. Lo primero que vieron fue a una sirviente en el cepo del patio, en estado agónico debido a una paliza que le había fracturado todos los huesos de la cadera. Esto era práctica corriente y no les llamó la atención, pero al acceder al interior se encontraron a una chica desangrada en el salón, y otra que aún estaba viva aunque le habían agujereado el cuerpo. En la mazmorra encontraron a una docena que todavía respiraba, algunas de las cuales habían sido perforadas y cortadas en varias ocasiones a lo largo de las últimas semanas. De debajo del castillo exhumaron los cuerpos de 50 muchachas más. Y el diario de Erzsébet contaba día por día sus víctimas, con todo lujo de detalles, hasta sumar un total de 612 jóvenes torturadas y asesinadas. Por todas partes había toneles de ceniza y serrín, usados para recoger la sangre que se vertía tan pródigamente en aquel lugar. Debido a esto, todo el castillo estaba cubierto de manchas oscuras y despedía un tenue olor a putrefacción. Se decía que mientras su esposo estaba fuera, ella mantenía relaciones sexuales con sirvientes de ambos sexos, y se rumoraba que cuando tenía sexo con chicas no era raro que las mordiese salvajemente.
Todo empezó en 1604, poco después de la muerte de su marido. Una de sus sirvientas adolescentes le dio un involuntario tirón de pelos mientras la estaba peinando. Al principio tuvo mucha suerte: la condesa reaccionó reventándole la nariz de un fuerte bofetón (cuando lo normal entre la nobleza de la época habría sido sacarla al patio para recibir cien bastonazos). Pero cuando la sangre salpicó la piel de Erzsébet, a ésta le pareció que allá donde había caído desaparecían las arrugas y su piel recuperaba la lozanía juvenil. La condesa, fascinada pensó que había encontrado la solución a la vejez, y siempre podría conservarse bella y joven. Todas las leyendas sobre canibalismo aseguran igualmente que la sangre humana prolonga la juventud. Tras consultar a sus brujas y alquimistas, y con la ayuda del mayordomo Thorko y la corpulenta Dorottya, desnudaron a la muchacha, le hicieron un profundo corte en el cuello y llenaron un barreño con su sangre. Erzsébet se bañó en la sangre, o al menos se embadurnó con ella todo el cuerpo, y probablemente la bebió, para recuperar la juventud.
Pero la ley impedía que Isabel, una noble, fuese procesada. Fue encerrada en su castillo. Tras introducirla en su mazmorra, los albañiles sellaron puertas y ventanas, dejando tan sólo un pequeño orificio para pasar la comida. Finalmente el rey Matías II pidió su cabeza por las jóvenes aristócratas que supuestamente habían muerto a sus manos, pero su primo el Gran Príncipe de Transilvania le convenció para que retrasara el cumplimiento de la sentencia de por vida. Así es que la condenaron a cadena perpetua en confinamiento solitario. Esta pena implicaba también la confiscación de todas sus propiedades, lo que Matías venía ambicionando desde tiempo atrás.
El 21 de agosto de 1614, uno de los carceleros la vio caída en el suelo, boca abajo. La Condesa Isabel Báthory estaba muerta después de haber pasado cuatro largos años emparedada, sin ni siquiera ver la luz del sol. Pretendieron enterrarla en la iglesia de Čachtice, pero los habitantes locales decidieron que era una aberración que la "Señora Infame" fuera enterrada en el pueblo, y además en tierra sagrada. Finalmente, y como era "uno de los últimos descendientes de la línea Ecsed de la familia Báthory" la llevaron a enterrar al pueblo de Ecsed, en el noreste de Hungría, el lugar de procedencia de la poderosa familia. Todos sus documentos fueron sellados durante más de un siglo, y se prohibió hablar de ella en todo el país.
Los Archivos Nacionales de Hungría conservan abundante documentación sobre ella, particularmente cartas personales y actas del juicio. Sin embargo, sus míticos diarios, al igual que su retrato original, se hallan en paradero desconocido.